La primera decisión que había que tomar era sobre el tipo de movimiento que debía utilizarse. Los instrumentos que funcionan con batería, sin un tratamiento especial no resultan adecuados para un paseo espacial por motivos de seguridad. Por ese motivo, no se tuvieron en cuenta los movimientos de cuarzo. Por lo tanto, la elección se encontraba entre movimiento mecánico y Spring Drive. La decisión se tomó por la necesidad de seguridad y precisión. Puesto que el reloj estará expuesto a un intervalo de temperatura de -20ºC a +70ºC, la precisión en las temperaturas extremas era el factor crítico, y ningún reloj mecánico puede conservar su precisión en tales condiciones, debido a la inestabilidad inherente, en esas condiciones, de los escapes tradicionales que regulan el tiempo en todos los relojes mecánicos. En lugar de utilizar un regulador tradicional, Spring Drive posee un regulador de sincronización triple, un regulador totalmente nuevo que utiliza y genera potencia mecánica, eléctrica y electromagnética, y que le afectan menos las variaciones de la temperatura. Por lo tanto, se seleccionó Spring Drive como el mecanismo perfecto para la tarea.